El saber hacer de un gerente consiste en saber alcanzar metas. Para lograrlo tendrá que administrar un conjunto variado de recursos en forma eficiente a través de la conducción de seres humanos. Deberá entonces, orientarse y orientar a su equipo hacia submetas claras, ambiciosas y alcanzables, cuya realización les provea de experiencias motivadoras tales que sus sentimientos – tanto los de logro como los de pertenencia – provoquen un refuerzo colectivo del entusiasmo y de la involucración y, a partir de esto, conseguir que todo el sistema que gerencia se convierta en un proceso generador de mejoras constantes y progresivas.
· Sentido de finalidad: Un gerente requiere de una sólida combinación de la visión, convicción, perseverancia y oportunidad.
· Capacidad de planificación: Imaginar los caminos más cortos, los más económicos, los más seguros y efectivos para alcanzar cada meta.
· Capacidad para administrar recursos: Es la habilidad para alcanzar las metas combinando y distribuyendo los recursos con que cuenta, y no con los que desearía contar.
· Capacidad para comunicar: Lograr que los colaboradores comprendan las ideas que el gerente tiene en su mente y que necesita que ellos desarrollen.
· Capacidad para motivar: Conseguir que las personas se involucren, disfruten de su trabajo y se sientan protagonistas tanto de los logros como de los fracasos.
· Capacidad para desarrollar a las personas: Requiere saber diferenciar a las personas, apreciar sus potenciales y trabajar sobre ellos con un plan.
· Capacidad para manejar conflictos: Transformar cada situación de oposición de intereses en una oportunidad para generar nuevas formas de alcanzar las metas.
· Capacidad de análisis y síntesis: La habilidad para descomponer fenómenos complejos, a la vez requiere también la capacidad de comprender fenómenos sistémicos.
· Capacidad para hacer seguimiento de procesos: Un gerente debe estar convencido de que las cosas no saldrán bien sólo porque se las planificó bien.
· Capacidad para asumir riesgos y tomar decisiones: Esta habilidad requiere de la evaluación y acotación de riesgos.
· Capacidad de autocrítica: Es más competitivo quien menos se ocupa en esconder y más se ocupa de resolver.